#Ge·no·zid·blogger e.V.
1 Nov 2017

Text: Corinna / la traddución: Tara & Daniel

#¿Quienes son los Rohingya?

Los Rohingya son una minoridad musulmana en Myanmar que principalmente vive en el estado norteño de Rakhine que linda con la frontera de Bangladesh. Los Rohingya llevan décadas estando discriminados sistemáticament por la ley y odiados también por la población budista del país. La ley de nacionalidad que fue introducida en 1982 no legitima a los Rohingya como ciudadanos, aunque viven en Myanmar desde hace generaciones. Por eso están considerados como apátridas y, como consecuencia, les priva el estado frecuentemente de sus derechos humanos fundamentales. Su identidad y su patria no son reconocidas y además no tienen el derecho de estudiar, trabajar, viajar, casarse o practicar su religión. No reciben documentos de identificación y por lo siguiente en ningún lugar pueden solicitar la ciudadanía o el estatus de refugiados. A causa de esto están aprovechados o abusados con frecuencia.

Foto: Jordi Bernabeu Farrús/www.flickr.com/Creative Commons

Mas allá los Rohingya y otras minoridades musulmanas también sufren de violencia intermunicipal. Unos frailes influyentes los llaman la encarnación de serpientes e insectos. Por eso deben ser tratados como parásitos, tal como pueden ser exterminados según los frailes. Así resultaban, por ejemplo en el año 2012, unos enfrentamientos religiosos y étnicos entre los budistas de Rakhine y los Rohingya de los que resultó la muerte de 200 y la huida de 140.000 personas. Durante los años siguientes, diez miles de Rohingya fueron obligados a huir por la violencia incesante. Sin embargo, ningún estado en el sureste asiático quiere acogerlos. En mayo 2015 encallaron miles de Rohingya en alta mar en el golf de Bengala enbusca de protección, porque Malasia, Tailandia e Indonesia empujaron los barcos de vuelta al mar. Unos cientos de personas murieron como resultado.

¿Cómo se representa la situación actual en Myanmar?

Desde el 25 de agosto de 2017 el militar myanmar realiza así llamadas “operaciones de limpieza” en el estado de Rakhine. El factor desencadenante de estas operaciones fue una ofensiva en de comisarias de policía diferentes y una base militar por un grupo armado de insurrectos que se llama “Arkan Rohingya Salvation Army (ARSA)”. Desde aquel momento existen varios reportajes que describen la manera con la que ciertas fuerzas de seguridad castigan a los Rohingya. Ellas matan ilegalmente a los paisanos, queman los pueblos y expulsan miles de personas.

Sobrevivientes en el campo de refugiados “Cox’s Bayar” en Bangladesh cuentan de sus experiencias terribles. Los refugiados vieron testigo a los soldados del gobierno cuando mataron a los bebés, decapitaron a los hombres y violaron a las mujeres. Estos soldados lanzaron granadas en edificios de viviendas, ejecutaron paisanos desarmados y quemaron familias enteras. Esta manera de violencia es brutal y personal- se desarrolló de una historia larga de odio étnico. Se trata de masacres organizadas con la meta de extinguir la población completa de los Rohingya. Los investigadores de derechos humanos suponen que hubó como máximo 5.000 muertos como resultado de estos ataques.

La historia de Rajuma

Los soldados acercaron a la mujer joven y grácil con los ojos de marrón claro y los pómulos finos. Su nombre es Rajuma. Estaba de pie en el agua y estrechó a su hijo, quién en este momento tenía 18 meses, contra su pecho mientras que estaba quemando su pueblo. “!Tú!”, dijo uno de los soldados y señaló a ella. La mujer se detuvo. “Tú!”. Estrechó a su hijo más fuerte contra su pecho. En el momento siguiente el soldado golpeó a ella con una maya, le arrebató su hijo y le lanzó en el fuego. Después los soldados arrastraron la mujer a una casa dónde la violaron. En la misma habitación también violaron a sus hermanas más jóvenes. En una otra habitación los soldados mataron a tiros a su madre y su hermano que tenía diez años. En cualquier momento Rajuma perdió la conciencia- los soldados posiblemente pensaron que ya fue muerta, y quemaron la casa. Rajuma pudo defenderse en el bosque más cercano. Hoy en día está viviendo en un campo de refugiados en Bangladesh.[1]

Foto: Erin Harper/www.vimeo.com

Según unos informes de testigos oculares las “operaciones de limpieza” empezaron antes del 25 agosto y los ataques por la ARSA. Consiguientemente varios hombres no más altos que 40 años de los Rohingya fueron encarcelados ya un mes antes, tal como ya ocurrió el asesinato y la tortura de varias personas, entre ellas niños, para crear, tal como sembrar, una atmosfera de miedo y susto. En su intervención las fuerzas de seguridad fueron apoyadas por los budistas de Rakhine.

Más que 500.000 personas ya huyeron hasta Bangladesh para escapar la violencia. Hay reportajes de que Myanmar posiciona minas terrestres en la frontera de Bangladesh, para impedir la vuelta de los Rohingya. El 11 de septiembre de 2017 el comisario alto de las Naciones Unidas para asuntos refugiados, Yiel bin Ra’ad Yeid Al-Hussein, llamaron las acciones de las fuerzas de seguridad Myanmar un “ejemplo de película” de la “limpieza étnica”. El 13 de septiembre una portavoz del gobierno en Myanmar explicó que las fuerzas de seguridad retiraron 176 pueblos de los Rohingya con éxito, durante una “acción depuradora”.

Desde aproximadamente un año el gobierno de Myanmar ya llevó a cabo una operación durante cuatro meses para luchar contra los Rohingya que, al parecer, se comportaron sedicioso. En aquel tiempo suceden unas detenciones multitudinarias, la tortura, las violaciones, la violencia sexual, unas ejecuciones extrajudiciales y la destrucción de casas y mezquitas, después de que militantes atacaron el puesto fronterizo del militar.

Entretanto las Naciones Unidas condenaron estos delitos como delitos contra la humanidad. Myanmar inició investigaciones internas para rebatir los reproches, sin embargo no permiten a investigadores que entren en el país, aunque fueron encomendados por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en su país. El 2 de septiembre de 2017 el secretario general de las Naciones Unidas , António Guterres, pidió al presidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por una carta pública que dirige la situación en Myanmar y impide una crisis humanitaria. Pero hasta hoy en día el Consejo de la Seguridad ni siquiera dio una declaración oficial sobre la situación en Myanmar o escribió una resolución. A causa de la violencia constante, las minas terrestres y los medios de subsistencia destruidos, es imposible que los Rohingya regresen a su patria. No obstante, en Bangladesh les amenaza con el internamiento en campos especiales.

¿Qué es la ironía terrible de esta situación brutal? La primera ministra de Myanmar es Aung San Suu Kyi quien ganó el premio Nobel de la paz en 1991 y es un ícono celebrado en la lucha contra represión e injusticia social. Ahora mismo niega los delitos contra los Rohingya.

 

Fuentes:

# Amnesty International Australia (2017) “Who are the Rohingya and what is happening in Myanmar?”, abrufbar unter: https://www.amnesty.org.au/who-are-the-rohingyarefugees/ (21.10.17)

# Aljazeera.com (2017) “What’s happening in Myanmar is genocide” von Starr Kinseth, A., abrufbar unter: http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/Happening-myanmargenocide-171016114145271.html (21.10.17)

# Global Centre for the Responsibility to Protect (2017) “Populations at Risk: Current Crisis Myanmar (Burma)”, abrufbar unter: http://www.globalr2p.org/regions/myanmar_burma (21.10.17)

# New York Times (2017) “Rohingya Recount Atrocities: ‘They Threw My Baby Into a Fire’” von Gettleman, J., abrufbar unter: https://mobile.nytimes.com/2017/10/11/world/asia/rohingya-myanmaratrocities.html (21.10.17)

# Reuters (2017) “Brutal Myanmar army operation aimed at preventing Rohingya return: U.N.” von Nebehay, S., abrufbar unter: https://www.reuters.com/article/us-myanmarrohingya-un/brutal-myanmar-army-operation-aimed-at-preventing-rohingyareturn-u-nidUSKBN1CG10A (21.10.17)

# United Nations Human Rights Office of the High Commissioner (2017) “Mission report of OHCHR rapid response mission to Cox’s Bazar, Bangladesh”, abrufbar unter: http://www.ohchr.org/Documents/Countries/MM/CXBMissionSummaryFindingsOctober2017.pdf (21.10.17)

# UN Dispatch (2017) “New Evidence Suggests that What’s Happening in Myanmar is no longer a “potential” genocide. It’s the real thing.” Von Curtis, K., abrufbar unter: https://www.undispatch.com/new-evidence-suggests-whats-happeningmyanmar-nolonger-potential-genocide-real-thing/ (21.10.17)

[1] New York Times Gettleman, J. (2017)

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